La dificultad aumenta por una sintaxis compleja y farragosa, y porque la información contenida en la documentación jurídica debe presentarse conforme a reglas claramente establecidas.
El concepto de «texto jurídico» abarca una gran cantidad de documentos de distinta naturaleza y complejidad, cada uno con su estilo y sus particularidades lingüísticas propias, que deben conservarse en la traducción. Todo ello exige al traductor conocimientos profundos, y no solo en el ámbito lingüístico.
Les garantizamos que los especialistas de Kerner dominan a la perfección todos los matices del uso de la terminología jurídica.
Como ya hemos señalado, para lograr una traducción jurídica correcta no basta con dominar a la perfección la terminología, conocer las particularidades de su uso en un contexto concreto y las normas de redacción de la documentación: este tipo de traducción requiere además conocimientos especializados. Es necesario orientarse en la legislación vigente y comprender el sistema jurídico del país del idioma de destino.
Por ello, tras el traductor, su pedido pasa a manos de un editor que domina a fondo la materia de la traducción y que, cuando es necesario, consulta con juristas profesionales y hablantes nativos para comprobar el cumplimiento de las normas de redacción. De este modo, Kerner garantiza una traducción de calidad, precisa y comprensible, con un estilo cuidado.
La traducción jurídica que ofrecemos incluye: